Los aportes a las campañas electorales de cara a los comicios generales de abril han venido levantando suspicacias, cuestionamientos y debates esta semana. Sin embargo, ¿cuánto de este dinero lo vemos a diario invertido a colores y en grandes dimensiones en nuestras calles y avenidas, parques y edificios?
Un panel unipolar —sostenidos por un poste de concreto— que en promedio mide 14,4 × 7,2 metros llega a costar US$5.000 el mes (lapso mínimo de alquiler). La elección del lugar dependerá de la firma que el candidato o partido elija y de los puntos en la ciudad que esta tenga disponibles. Además, del público (nivel socioeconómico) al cual vaya dirigida la publicidad. Estos paneles cuentan con iluminación artificial durante varias horas del día. Hasta cinco agencias publicitarias en Lima brindan estos servicios.
Es así que en ciertos tramos del Paseo de la República se puede encontrar hasta US$20.000 invertidos en menos de una cuadra.
Si su candidatura es más humilde y sus aspiraciones no son presidenciables, puede animarse por el uso de gigantografías, a buenos precios en el Centro de Lima. El metro cuadrado del vinílico de mejor calidad cuesta un promedio de S/.6,5. Con lo que un letrero de 5 × 3 metros se acerca a los S/.100. Unos retazos de madera (S/.30-40), clavos y mano de obra: y su candidatura ya alcanzó la vía pública.
Banderolas de 1 × 0,7 metros, las que cuelgan de los postes de alumbrado público, no alcanzan los s/.5, con lo que inundar una cuadra con estos formatos de propaganda no resulta caro a los partidos, habida cuenta de los millonarios aportes que han venido reportando.
¿Le quedan chicas las banderolas? Volvamos a los grandes presupuestos. Las vallas por circuitos son una buena alternativa para tener y mantener en un trayecto la presencia en la mente del transeúnte. Un circuito de 20 vallas, alquiladas por dos meses, puede alcanzar los US$20.000 —siempre sin contar la producción de la imagen que en sus carteleras se imprimirá—. Nuevamente, usted, candidato, elige los distritos y avenidas en que quiere aparecer, en función a la disponibilidad que haya en la firma publicitaria que usted contrate.
Fuente: El Comercio